PLANES DE FORMACIÓN: ¿CÓMO IMPULSAR EL DESEMPEÑO DEL PERSONAL CON CAPACITACIONES TÉCNICAS Y HABILIDADES BLANDAS?
Publicado el: enero 23, 2026
En un entorno laboral cada vez más competitivo, las empresas enfrentan el reto de mantener equipos actualizados, productivos y capaces de adaptarse a nuevas exigencias tecnológicas y cambios organizacionales. La Ley de Productividad y Competitividad Laboral (D. Leg. 728) reconoce la importancia de la capacitación para mejorar el rendimiento y adecuación del trabajador a su puesto. Por ello, contar con un plan estructurado de formación técnica y habilidades blandas se ha convertido en una herramienta clave de gestión de recursos humanos.
¿Qué implica un plan de formación bien diseñado?
Un plan de formación integra dos dimensiones esenciales:
- Capacitación técnica: desarrollo de competencias específicas del puesto (manejo de software, maquinaria, procesos operativos, certificaciones, actualización normativa, etc.).
- Habilidades blandas: fortalecimiento de competencias personales como liderazgo, gestión del tiempo, comunicación efectiva, trabajo en equipo, adaptabilidad y pensamiento crítico.
Ambos componentes permiten que el trabajador no solo conozca “el cómo”, sino también “el cómo relacionarse y gestionar” su entorno laboral.
¿Por qué es útil para el empleador?
- Mejora del desempeño y eficiencia: colaboradores más preparados reducen errores y aumentan la productividad.
- Reducción de rotación: los empleados valoran el aprendizaje continuo, lo que incrementa su compromiso y permanencia.
- Mayor competitividad: empresas con equipos actualizados se adaptan más rápido a cambios tecnológicos y del mercado.
- Prevención de contingencias laborales: una capacitación adecuada disminuye la posibilidad de accidentes y faltas por desconocimiento de normas internas o legales.
Recomendaciones prácticas para implementar un plan de formación
- Realice un diagnóstico de brechas: identifique qué necesita cada área y qué competencias faltan para alcanzar los objetivos del negocio.
- Combine formación técnica y habilidades blandas: una capacitación únicamente técnica no asegura un buen desempeño integral.
- Registre y documente todo el proceso: listas de asistencia, contenidos, evaluaciones y evidencias (importante ante una posible fiscalización de SUNAFIL).
- Promueva la participación: incentive a los trabajadores a proponer cursos y temas relevantes para sus labores.
Invertir en formación técnica y habilidades blandas no es un gasto, sino una estrategia que fortalece al equipo y protege a la empresa. Un plan bien estructurado permite mejorar el desempeño, prevenir riesgos laborales y construir una cultura organizacional enfocada en el crecimiento continuo.