CINCO DECISIONES QUE DEFINEN EL RESULTADO DE UNA FISCALIZACIÓN DE SUNAFIL
Publicado el: agosto 14, 2026
Muchas multas no nacen del incumplimiento que motivó la visita, sino de lo que pasó después: quién atendió al inspector, qué se declaró de más y qué llegó tarde. Una fiscalización es un procedimiento y se administra bien o mal.
Decisiones que definen el expediente
- Frente al inspector no atiende cualquiera. Debe haber un representante designado por escrito: lo declarado queda consignado en acta.
- Impedir o dilatar la actuación es una infracción propia. La obstrucción a la labor inspectiva se sanciona además de lo investigado.
- Los plazos del requerimiento no se negocian. Se responde por escrito y con cargo; la prórroga se pide antes del vencimiento.
- Entregar más de lo pedido amplía la investigación. Solo lo requerido, ordenado, foliado y con índice.
- La medida de requerimiento es una segunda oportunidad. Subsanar dentro del plazo y acreditarlo puede evitar el acta de infracción.
El costo de la resistencia involuntaria
El jefe de planta que no deja entrar al inspector porque nadie le avisó; el área que responde tres días tarde. Ninguna estaba en el motivo de la fiscalización y todas suman una infracción adicional, además de cerrar la puerta a la subsanación y a la atenuación de la multa.
Protocolo mínimo
- Definir por escrito quién recibe al inspector, quién firma y quién no habla.
- Llevar un acta interna: hora de ingreso, credencial, materias y documentos requeridos.
- Controlar los vencimientos desde un solo responsable, sin importar el área.
- No suscribir en conformidad hechos no verificados: observar en el mismo acto.
- Convocar a la asesoría legal desde el primer día, no cuando llega el acta.