Publicado el: diciembre 1, 2025
La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) viene enviando cartas inductivas a numerosas empresas para solicitar información sobre cómo estructuran sus remuneraciones y si existen posibles diferencias salariales entre hombres y mujeres que realizan labores comparables. Estas comunicaciones se sustentan en la Ley N.° 30709, que prohíbe la discriminación remunerativa por sexo, y en su Reglamento.
Si bien estas cartas no constituyen una sanción, sí representan una alerta preventiva que puede derivar en una inspección completa si la empresa no demuestra contar con criterios salariales claros, objetivos y sustentados. Por ello, es importante entender qué busca Sunafil y cómo debe prepararse un empleador.
¿Qué implica esta actuación para los empleadores?
Estas comunicaciones evidencian el enfoque actual de Sunafil respecto a la igualdad salarial. Aunque no constituyen un precedente obligatorio, dejan claro que las empresas deben demostrar documentalmente cómo determinan sus remuneraciones y garantizar que no existan brechas injustificadas entre trabajadores de distinto sexo. La falta de respuesta o una respuesta incompleta incrementa el riesgo de una inspección formal que sí puede terminar en sanciones.
¿Qué debo hacer como empleador?
Más allá de atender el requerimiento, esta situación es una oportunidad para ordenar internamente la estructura remunerativa. Contar con políticas claras reduce riesgos legales, previene reclamos de trabajadores y fortalece la posición de la empresa frente a cualquier fiscalización.
Recomendaciones prácticas
Con una estructura salarial clara y bien documentada, tu empresa minimiza riesgos y fortalece su cumplimiento laboral frente a Sunafil.