Publicado el: febrero 17, 2026
Cuando una empresa es fiscalizada por la autoridad inspectiva, uno de los momentos más importantes del procedimiento es la comparecencia. Aunque suele verse como un trámite formal, una comparecencia mal atendida puede generar multas, presunciones en contra del empleador y pérdida de oportunidades de defensa.
Por ello, es fundamental que las empresas comprendan qué es, para qué sirve y cómo deben actuar ante una citación de comparecencia.
¿Qué es la comparecencia?
La comparecencia es el acto en el que el empleador o su representante acude ante la autoridad inspectiva para cumplir con el requerimiento de información efectuado por el inspector de trabajo.
No se trata solo de “asistir”, sino de responder adecuadamente, de forma oportuna y documentada, a lo solicitado durante la inspección.
Sobre el procedimiento inspectivo:
La comparecencia forma parte del procedimiento inspectivo laboral llevado a cabo por la SUNAFIL, y se utiliza como un mecanismo para que el empleador:
La citación se realiza mediante requerimiento formal, indicando fecha, hora, lugar (o modalidad virtual) y la información que debe presentarse.
¿Qué puede ocurrir en una comparecencia?
Durante la comparecencia, la autoridad inspectiva puede:
Una respuesta incompleta, tardía o inexacta puede ser considerada incumplimiento del deber de colaboración.
¿Por qué es importante para el empleador?
La comparecencia es clave porque:
En otras palabras, una comparecencia bien preparada puede marcar la diferencia entre una observación subsanable y una multa.
Recomendaciones prácticas
La comparecencia no es un trámite menor. Es una oportunidad formal para explicar, sustentar y defender el cumplimiento de las obligaciones laborales ante la autoridad inspectiva.