Publicado el: Febrero 13, 2024
En el marco de las relaciones laborales, la rotación de personal a instancias del trabajador o por decisiones empresariales es un tema que requiere manejo cuidadoso y conocimiento de la normativa aplicable para evitar conflictos. El reciente fallo de la Casación Laboral N.º 2324-2022, Junín, arroja luz sobre este tema, particularmente en casos donde el cambio de puesto es solicitado por el trabajador debido a un ambiente laboral percibido como adverso.
Desarrollo del Caso
La demandante, solicitó su rotación del área de Auditoría Interna al área de Control Interno, alegando incomodidad con el ambiente laboral. La empresa, ejerciendo su facultad de ius variandi, asignó a la demandante al puesto de Supervisor de Créditos, decisión que no fue de su agrado. La trabajadora argumentó que esta acción constituía un acto de hostilidad, basándose en que el cambio implicaba un traslado a un área y funciones que no correspondían a su línea de carrera y especialización.
Fallo de la Sentencia
El fallo de la Corte Suprema revocó la sentencia apelada, declarando infundada la demanda. El Tribunal estableció que la rotación de personal no necesariamente debe atender al puesto específico solicitado por el trabajador, sino a las necesidades organizativas de la empresa y los puestos disponibles. En este caso, el cambio de puesto no implicó una reducción salarial ni limitó las oportunidades de la trabajadora de postular a futuros cargos mediante concursos internos. Por tanto, no se configuró un acto de hostilidad.
Recomendación
Este fallo refuerza el principio de que el poder de dirección de la empresa permite la reubicación del personal, dentro de los límites de la razonabilidad y sin incurrir en actos de hostilidad. Es esencial que las empresas peruanas estén informadas y actúen conforme a la normativa laboral vigente para fomentar relaciones laborales armoniosas y productivas.