Publicado el: febrero 4, 2026
Con la llegada del verano, las altas temperaturas y la mayor radiación solar se intensifican. Este escenario, asociado al cambio climático, no solo afecta el confort, sino también la seguridad y salud en el trabajo (SST).
El calor excesivo puede generar deshidratación, agotamiento, golpes de calor y una disminución del rendimiento laboral, incrementando el riesgo de accidentes. Para las empresas, esto se traduce en mayor exposición a sanciones, ausentismo y pérdida de productividad, si no se adoptan medidas preventivas adecuadas.
Porque constituye un factor de riesgo físico que puede afectar la salud de los trabajadores, especialmente en labores al aire libre, plantas industriales, almacenes, construcción y actividades con fuentes de calor artificial.
La normativa de SST exige al empleador identificar, evaluar y controlar los riesgos, incluyendo aquellos derivados de condiciones climáticas y ambientales.
La gestión del calor laboral no solo es una obligación legal, sino también una acción de sostenibilidad empresarial. Adaptar los centros de trabajo frente al cambio climático demuestra:
Cuidar la salud frente al calor es parte de una estrategia de adaptación climática en las empresas.
De manera general, el empleador debe:
Estas obligaciones se sustentan principalmente en la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo y su reglamento.
Recomendaciones prácticas
El verano y el cambio climático no son solo un reto ambiental, sino también un desafío legal y preventivo para las empresas. Anticiparse al impacto del calor en los trabajadores es una decisión estratégica que protege a las personas, cumple la normativa y fortalece la sostenibilidad del negocio.