Publicado el: junio 1, 2026
Para el martes 2 de junio de 2026, gremios de transporte urbano de Lima y Callao han anunciado un paro total de 24 horas, que sería acatado por empresas formales de transporte regular. La medida afectaría principalmente al transporte urbano convencional, aunque no incluiría servicios concesionados como el Metropolitano ni corredores complementarios. Además, los gremios no descartan prolongar la protesta si no se atienden sus reclamos.
Esta situación puede afectar directamente la asistencia, puntualidad y continuidad de labores de los trabajadores, especialmente de quienes dependen del transporte público.
¿Qué efectos laborales tendría?
La empresa no debe tratar automáticamente toda tardanza o inasistencia como una falta disciplinaria. Si el trabajador acredita que no pudo llegar o llegó tarde por la falta de transporte, corresponde evaluar el caso con razonabilidad.
Aplicar sanciones o descuentos sin analizar la situación concreta podría generar reclamos internos o cuestionamientos en una fiscalización laboral.
Medidas que pueden adoptar los empleadores:
Frente a este escenario, las empresas pueden implementar medidas preventivas como:
¿Qué hacer si el paro se prolonga?
Si la medida continúa más de un día, la empresa debe activar un plan de continuidad: identificar puestos esenciales, priorizar trabajo remoto, reorganizar turnos y documentar las decisiones adoptadas.
También es recomendable pedir a los trabajadores que comuniquen oportunamente cualquier impedimento para asistir, adjuntando una evidencia razonable, como ubicación, rutas afectadas o aviso previo.
Recomendación:
El paro no elimina la obligación de trabajar, pero sí exige que el empleador actúe con criterio, flexibilidad y prevención.
Una empresa que comunica reglas claras, evalúa cada caso y documenta sus medidas reduce riesgos laborales, evita conflictos con su personal y se encuentra mejor preparada ante una eventual fiscalización de SUNAFIL.