¿CÓMO PREVENIR EL ABSENTISMO FORTALECIENDO LA SALUD DE LOS COLABORADORES?

Publicado el: diciembre 12, 2025

En los últimos años, las organizaciones han enfrentado un fenómeno creciente: una población trabajadora cada vez más envejecida, altos niveles de estrés, incremento del absentismo y dificultades para retener talento. El bienestar del personal no solo es una cuestión social, sino también un elemento estratégico para mantener la productividad, reducir costos y sostener la competitividad empresarial.

Asimismo, el estrés, la mala alimentación, el sedentarismo y la falta de políticas internas de bienestar son factores que incrementan enfermedades, ausencias y rotación laboral, afectando directamente los resultados del negocio.

Lo que establece el enfoque de bienestar integral

Las empresas transiten hacia un modelo de bienestar que abarque varias dimensiones: salud física, emocional, nutricional, social, económica y laboral. Implementar políticas integrales permite disminuir el absentismo, elevar el compromiso del talento y fortalecer la imagen corporativa como empleador responsable.

Además, se resalta que la nutrición adecuada y la promoción de hábitos saludables son pilares esenciales para mejorar la energía, el rendimiento y la estabilidad emocional de los trabajadores.

¿Qué debo hacer como empleador?

Para las empresas, este enfoque es especialmente útil porque:

  • Reduce costos asociados a bajas médicas, estrés y enfermedades crónicas relacionadas al estilo de vida.
  • Incrementa la productividad y la motivación del personal.
  • Mejora la retención del talento y disminuye la rotación.
  • Fortalece la reputación empresarial ante colaboradores, postulantes y socios estratégicos.

Un sistema de bienestar bien implementado deja de ser un gasto y se convierte en una inversión con retorno concreto.

Recomendaciones prácticas para tu empresa

  1. Promover la alimentación saludable: facilitar opciones nutritivas, difundir contenidos educativos y fomentar hábitos que mejoren la salud física y mental.
  2. Crear una cultura corporativa saludable: impulsar espacios que reduzcan el estrés, promuevan pausas activas y un ambiente de trabajo respetuoso.
  3. Ofrecer beneficios sociales y laborales adecuados: programas de salud, apoyo psicológico, asesoría nutricional o actividades físicas.
  4. Impulsar medidas de conciliación: horarios flexibles, teletrabajo parcial o políticas que reduzcan la carga mental.
  5. Priorizar la salud mental: capacitar líderes, implementar canales de apoyo y detectar riesgos psicosociales de forma preventiva.

Recomendaciones prácticas para tu empresa

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